Hay vivencias que aunque parezcan insignificantes nos marcan a fuego. Sensaciones que queremos repetir sea como sea, cosas que nadie más que tú puede entender.
Lo que nos define como personas es el modo que tenemos de sentir. Lo que nos define como personas es cuanto nos animamos a sentir.
¿Puedes estar vivo si perdiste tu capacidad de sentir? Dejas de sentir y vas separándote de lo que alguna vez fuiste. Vas dejando de ser tú hasta olvidarte de quien eres.
¿Cómo haces para mirar adelante cuando tu vida quedó atrás?
Me duele su amor, su recuerdo, me duele acordarme de su cara, me duele no acordarme, me duele pensar que estará haciendo momento a momento.
Ayer éramos un equipo, nos completábamos, sin el estaba vacía. Hoy tengo que arrancármelo de la piel, odiarle hasta olvidarle. Antes no sabía dónde estaba, ahora no sé donde quedó. ¿Cómo hago para arrancarle de cada cosa, de cada pensamiento?
Tendré que enfadarme, enfadarme con cada recuerdo, con cada vivencia. Tendré que enfadarme con cada cosa que me recuerde a él, enfadarme hasta odiarle, y odiarle hasta olvidarme de él.
miércoles, 22 de mayo de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
56. El soma.
El mundo está lleno de soma. Para algunos su soma es el trabajo, se intoxican de trabajo para no tener que pensar en su propia vida. Es un ‘no hay tal crisis’ común, no? Que uno dice “ bueno dentro de todo es sano”, pero no, no es así para nada, de hecho no hay ninguna diferencia con un químico casi, uno busca no pensar, no sentir. Y la verdad es que al final todos necesitamos eso un poco.
Los atracones de helado de strachatella que me habré dado, hasta llenar la boca, el estómago, el vacío, para que no haya lugar para ningún pensamiento ni ningún sentimiento, y ninguna pregunta, no? Porque esas preguntas son demasiado heavys.
Buscar la risa cuando el corazón nos pide llorar, esa es otra manera de soma. ¿Y quién puede juzgar algo así? Si lo hacemos todos. La realidad es tan heavy, tan difícil de soportar a veces que todos necesitamos un poco de soma.
A veces usamos a otra persona como si fuera una aspirina, para calmar un dolor, para taparlo, para no sentirlo. Nos aturdimos, nos distraemos ¿Quién no lo hace?
¿Pero qué pasaría si nos animáramos y por un ratito, al menos por un ratito, dejáramos de lado nuestro soma? Todas esas cosas que nos aturden, que nos distraen, que nos adormecen ¿Qué pasaría?
Si dejáramos nuestros somas nos encontraríamos a nosotros mismos. Dejaríamos de huir de nosotros, de nuestra piel, de nuestro deseo.
¿Qué pasaría si dejáramos de aturdirnos con lo urgente, con el incendio, y nos ocupáramos de lo importante? No digo que no duela, claro que duele dejar tu soma
Debajo del soma, tapado, está lo que somos y lo que sentimos te guste o no. Y para mí, mi opinión, es que lo más importante y lo que mejor que puede hacer uno es ser fiel a uno mismo.
Los atracones de helado de strachatella que me habré dado, hasta llenar la boca, el estómago, el vacío, para que no haya lugar para ningún pensamiento ni ningún sentimiento, y ninguna pregunta, no? Porque esas preguntas son demasiado heavys.
Buscar la risa cuando el corazón nos pide llorar, esa es otra manera de soma. ¿Y quién puede juzgar algo así? Si lo hacemos todos. La realidad es tan heavy, tan difícil de soportar a veces que todos necesitamos un poco de soma.
A veces usamos a otra persona como si fuera una aspirina, para calmar un dolor, para taparlo, para no sentirlo. Nos aturdimos, nos distraemos ¿Quién no lo hace?
¿Pero qué pasaría si nos animáramos y por un ratito, al menos por un ratito, dejáramos de lado nuestro soma? Todas esas cosas que nos aturden, que nos distraen, que nos adormecen ¿Qué pasaría?
Si dejáramos nuestros somas nos encontraríamos a nosotros mismos. Dejaríamos de huir de nosotros, de nuestra piel, de nuestro deseo.
¿Qué pasaría si dejáramos de aturdirnos con lo urgente, con el incendio, y nos ocupáramos de lo importante? No digo que no duela, claro que duele dejar tu soma
Debajo del soma, tapado, está lo que somos y lo que sentimos te guste o no. Y para mí, mi opinión, es que lo más importante y lo que mejor que puede hacer uno es ser fiel a uno mismo.
miércoles, 1 de mayo de 2013
55. Cuando perder es ganar.
¿Ganar, es la única manera de ganar? Parece una pregunta complicada pero no lo es. Me refiero, ¿la única manera de ganar es ganando?
¿No se puede ganar nada perdiendo?. Quiero decir si un señor pierde el vuelo y ese avión se estrella ¿no ganó algo perdiendo el vuelo el señor?.
Un hombre pierde su empleo y se deprime tremenda mente pero consigue otro empleo mejor y le va muy bien ¿ese hombre no ganó perdiendo el primer empleo?.
¿Cuándo uno pierde la inocencia gana algo? Quiero decir ¿cuándo perdemos la inocencia no ganamos en sabiduría, no ganamos en autodeterminación?.
¿No ganamos cuando perdemos el miedo? Mis queridos amigos cuando digo perdemos el miedo no digo tener una confianza ciega en que vamos a ganar siempre, sino perder el miedo a perder, de eso se trata.
Hace un tiempo se decía ‘perder la cabeza’. Y es verdad eh, a veces hace falta un poco de locura para ganar algo.
A veces perder el control es la única manera de ganar libertad.
Si yo te digo ‘perder la ilusión’ ¿ganamos algo perdiendo la ilusión?
A veces hay que perder la esperanza, perder la ilusión, para que nazcan cosas nuevas. Y parece que fuera el fin de todo y en realidad puede ser el comienzo de algo mejor. De lo que se trata es de perder el miedo a perder, porque a veces perder es la única manera de ganar.
Un iluso es alguien que se cree cualquier cosa ¿o no? La ilusión es una burbuja. Hay que romper esa burbuja chicos. Ustedes estaban en una película de héroes, romántica, defendiendo a sus amigos, a sus enamoradas… fin de la ilusión, se terminó, esa no es la realidad, la realidad es muy distinta. Pierdan la ilusión y van a entender que están luchando por todos, por salvar a todos, no solamente a algunos.
Cuando perdemos la ilusión y enfrentamos la realidad al menos somos más honestos, y tal vez quien sabe la realidad nos da una grata sorpresa. Pero lo que es seguro es que la ilusión nunca nos va a dar lo que promete. Ustedes lloren, griten, pataleen pero despídanse de ese mundo en el que vivían.
Soñar es querer cambiar una realidad, la ilusión es negar la realidad. La desilusión no es otra cosa que una bofetada que nos da la realidad, nos dice "eh, no sean tontos, las cosas son como son".
La ilusión nos hace creer que se puede sacar agua de las piedras, pero la realidad es que si queremos agua tenemos que ir al arroyo, porque si hay algo que las piedras no tienen es agua.
Bueno, y una vez que hayamos perdido la ilusión, que nos hayamos despedido de ese mundo ideal, agarramos la realidad con las dos manos y decimos "Bueno ¿y ahora que hay que hacer?", y les puedo asegurar chicos que hay mucho por hacer.
Ahí donde terminó la ilusión empieza la vida de verdad, y cuando ya estemos desilusionados soñemos en grande con el mundo que queremos y por el que vamos a luchar. Hay que perder la ilusión muchachos, porque ahí perder es ganar.
¿No se puede ganar nada perdiendo?. Quiero decir si un señor pierde el vuelo y ese avión se estrella ¿no ganó algo perdiendo el vuelo el señor?.
Un hombre pierde su empleo y se deprime tremenda mente pero consigue otro empleo mejor y le va muy bien ¿ese hombre no ganó perdiendo el primer empleo?.
¿Cuándo uno pierde la inocencia gana algo? Quiero decir ¿cuándo perdemos la inocencia no ganamos en sabiduría, no ganamos en autodeterminación?.
¿No ganamos cuando perdemos el miedo? Mis queridos amigos cuando digo perdemos el miedo no digo tener una confianza ciega en que vamos a ganar siempre, sino perder el miedo a perder, de eso se trata.
Hace un tiempo se decía ‘perder la cabeza’. Y es verdad eh, a veces hace falta un poco de locura para ganar algo.
A veces perder el control es la única manera de ganar libertad.
Si yo te digo ‘perder la ilusión’ ¿ganamos algo perdiendo la ilusión?
A veces hay que perder la esperanza, perder la ilusión, para que nazcan cosas nuevas. Y parece que fuera el fin de todo y en realidad puede ser el comienzo de algo mejor. De lo que se trata es de perder el miedo a perder, porque a veces perder es la única manera de ganar.
Un iluso es alguien que se cree cualquier cosa ¿o no? La ilusión es una burbuja. Hay que romper esa burbuja chicos. Ustedes estaban en una película de héroes, romántica, defendiendo a sus amigos, a sus enamoradas… fin de la ilusión, se terminó, esa no es la realidad, la realidad es muy distinta. Pierdan la ilusión y van a entender que están luchando por todos, por salvar a todos, no solamente a algunos.
Cuando perdemos la ilusión y enfrentamos la realidad al menos somos más honestos, y tal vez quien sabe la realidad nos da una grata sorpresa. Pero lo que es seguro es que la ilusión nunca nos va a dar lo que promete. Ustedes lloren, griten, pataleen pero despídanse de ese mundo en el que vivían.
Soñar es querer cambiar una realidad, la ilusión es negar la realidad. La desilusión no es otra cosa que una bofetada que nos da la realidad, nos dice "eh, no sean tontos, las cosas son como son".
La ilusión nos hace creer que se puede sacar agua de las piedras, pero la realidad es que si queremos agua tenemos que ir al arroyo, porque si hay algo que las piedras no tienen es agua.
Bueno, y una vez que hayamos perdido la ilusión, que nos hayamos despedido de ese mundo ideal, agarramos la realidad con las dos manos y decimos "Bueno ¿y ahora que hay que hacer?", y les puedo asegurar chicos que hay mucho por hacer.
Ahí donde terminó la ilusión empieza la vida de verdad, y cuando ya estemos desilusionados soñemos en grande con el mundo que queremos y por el que vamos a luchar. Hay que perder la ilusión muchachos, porque ahí perder es ganar.
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